Los Secretos de Larga Vida de Amancio Ortega: Una Mirada a su Estilo de Vida Saludable y Filosofía Empresarial

Amancio Ortega, el visionario detrás del imperio Inditex, ha alcanzado la notable edad de 90 años, manteniendo una salud robusta y una vitalidad inspiradora. Aunque ya no ejerce un rol directivo activo, su influencia y filosofía siguen permeando la compañía que construyó. Su vida es un testimonio de dedicación, amor familiar y una discreta sabiduría, elementos que, según sus allegados, son pilares fundamentales de su bienestar y longevidad.

El pasado 28 de marzo, Ortega celebró su noveno decenio, una ocasión que, fiel a su estilo sencillo, no estuvo marcada por grandes fastos. A pesar de haber cedido las riendas de Inditex a su hija Marta, el empresario mantiene una conexión cercana con la empresa. Se le describe como un observador atento, alguien que disfruta viendo la "maquinaria funcionando" y que se mantiene al tanto de las últimas tendencias, incluso aportando su visión a las colecciones. Su capacidad para identificar lo que resuena con los jóvenes es notable, demostrando que su agudeza empresarial sigue intacta, aunque ahora desde una perspectiva diferente.

Su oficina, caracterizada por la ausencia de paredes, simboliza la apertura y la colaboración que promueve. Rodeado de un equipo que lo admira profundamente, Ortega encarna la esencia de Inditex: un compromiso con el trabajo conjunto, el cuidado de sus empleados y la convicción de que siempre hay espacio para mejorar. Esta filosofía no solo ha impulsado el éxito de la compañía, sino que también ha forjado un ambiente de respeto y lealtad.

La "eterna juventud" de Amancio Ortega no es fruto del azar, sino de una rutina disciplinada y consciente. Su jornada comienza temprano, aunque sin prisas, y se centra en el ejercicio físico con la ayuda de un entrenador personal. La natación es otra de sus pasiones, disfrutando de su piscina climatizada y, en los meses cálidos, navegando por la ría de Aldán en su barco Valoria, un homenaje a la localidad natal de su madre.

Además de la actividad física, la alimentación juega un papel crucial. Ortega evita el alcohol y sigue una dieta cuidadosa, priorizando productos frescos y de proximidad, cultivados en su propio pazo de Ancéis. Esta inclinación por lo natural se refleja también en la política de Inditex, que promueve alimentos sin congelar ni ultraprocesados, y un compromiso con la reducción del plástico. Los paseos, a menudo en compañía de su chihuahua Pepito, y el disfrute de la tortilla de patata casera, son pequeños placeres que complementan su estilo de vida.

A pesar de su inmensa riqueza, Amancio Ortega lleva una vida lejos de los excesos tecnológicos. Posee un teléfono móvil básico, que utiliza exclusivamente para llamadas con su círculo más íntimo, prescindiendo de aplicaciones como WhatsApp. Valora la lealtad y mantiene vivas sus amistades de toda la vida, con quienes comparte conversaciones sobre sus nietos, la actualidad y el fútbol. Su curiosidad por el mundo y su interés en la vida en general son características distintivas de su personalidad.

El núcleo de su existencia lo constituye su familia, especialmente su esposa Flora Pérez Marcote, con quien celebrará sus bodas de plata en mayo, y sus nietos. Ellos son su soporte y su alegría. Aunque residen en O Parrote, A Coruña, Ortega disfruta visitando la casa familiar de su mujer en Melide y pasando tiempo con sus cuñados. También mantiene una estrecha relación con su hija mayor, Sandra, su hijo Marcos, y su hermana Josefa. Esta profunda conexión familiar refuerza su bienestar y le proporciona un sentido de arraigo y propósito.

En resumen, la vitalidad de Amancio Ortega a sus 90 años se atribuye a una combinación de hábitos saludables, una conexión constante, aunque discreta, con su legado empresarial, y un profundo compromiso con su familia. Su enfoque en la sencillez, la disciplina y el amor son los verdaderos ingredientes de su duradera "juventud" y su éxito continuado.