El Ejercicio 'Peso Muerto': Un Análisis Completo de sus Beneficios y Técnicas con Candela Peña y Celia Cantonero

En un momento donde el entrenamiento de fuerza adquiere cada vez más relevancia, la actriz Candela Peña, con su característico sentido del humor, ha rescatado un ejercicio fundamental: el peso muerto. Esta práctica, respaldada por expertos como la entrenadora Celia Cantonero, se presenta como una solución integral para fortalecer el cuerpo, mejorar la postura y optimizar la composición corporal. Su popularidad no es casual, ya que va más allá de los beneficios estéticos, incidiendo directamente en la salud metabólica y ósea, especialmente crucial para las mujeres a partir de los 40 años.

El “Peso Muerto”: Un Pilar del Entrenamiento de Fuerza Avalado por Expertos

El 3 de abril de 2026, la reconocida actriz Candela Peña, de 52 años, compartió en el programa “La Revuelta” su experiencia con el ejercicio de peso muerto, generando un renovado interés en esta disciplina. Sus declaraciones, aunque lúdicas, subrayaron la eficacia de esta técnica. La entrenadora personal Celia Cantonero, del prestigioso centro David Lloyd Serrano, complementó las afirmaciones de Peña, destacando que el peso muerto es uno de los ejercicios de fuerza más completos y multiarticulares disponibles. Este movimiento, que implica levantar una barra desde el suelo hasta la cadera, activa de forma integral la cadena posterior del cuerpo, incluyendo isquiotibiales, glúteos y la zona lumbar, además de fortalecer la espalda y el core para una estabilización óptima.

Para las mujeres mayores de 40 años, la incorporación del peso muerto resulta especialmente beneficiosa. Durante la perimenopausia y la menopausia, la disminución de la masa muscular y la densidad ósea se acelera. En este contexto, la entrenadora Cantonero enfatiza que el músculo actúa como un órgano endocrino, regulando directamente las hormonas. Por lo tanto, el peso muerto no solo promueve el aumento de fuerza, sino que también contribuye a la mejora de la salud metabólica y ósea, mitigando los efectos del envejecimiento. Además, este ejercicio genera una profunda sensación de empoderamiento al permitir levantar cargas significativas con relativa facilidad, lo que, combinado con resultados visibles, lo ha consolidado como un componente esencial en las rutinas de fitness modernas.

Los beneficios del peso muerto son variados y superan las expectativas estéticas. Se caracteriza por un alto gasto calórico, lo que favorece la pérdida de grasa y el desarrollo muscular. Cantonero recomienda priorizar el peso muerto sobre otros ejercicios específicos para glúteos, como las patadas. También mejora la postura, fortalece la espalda y protege la zona lumbar, y ofrece una aplicación funcional al replicar movimientos cotidianos de levantamiento de objetos. Sin embargo, es crucial evitar errores comunes como redondear la espalda o tirar con los brazos, manteniendo la columna neutra y concentrando la fuerza en glúteos y piernas. Para quienes se inician, la entrenadora aconseja comenzar con una barra ligera o de madera, perfeccionar la técnica antes de añadir peso y detenerse si se siente dolor lumbar. Contrariamente al mito popular, el peso muerto no ensancha excesivamente las piernas, un efecto más asociado a sentadillas muy pesadas y prolongadas. Finalmente, un beneficio menos visible, pero igualmente importante, es la liberación de mioquinas, proteínas con propiedades antiinflamatorias que combaten la inflamación crónica, contribuyendo a la salud general.

Este ejercicio, más allá de los resultados físicos evidentes, ofrece una profunda sensación de autoconfianza y fortaleza. La capacidad de superar límites personales y levantar pesos significativos no solo transforma el cuerpo, sino también la percepción que uno tiene de sí mismo. Esta conexión entre el esfuerzo físico y el bienestar psicológico es un recordatorio de que el ejercicio es una herramienta poderosa para cultivar la resiliencia y la autoestima. Al integrar el peso muerto en la rutina de entrenamiento, se invierte en una salud integral que abarca tanto el cuerpo como la mente, preparándose para una vida más activa y plena.